Primer examen, primera derrota. Turquía nos hizo volver a la realidad, nos bajó de la nube en la que andábamos. Debemos aprender, sacar buenas conclusiones porque al fin y al cabo era un amistoso, caímos 2-0, ¿nos dolió?, claro que sí, ¿jugamos mal?, claro que sí, ¿somos mejores que Turquía?, claro que no.

Señores no nos engañemos, no debemos alegrarnos ni criticar a la Selección Nacional por una derrota hasta cierto punto previsible, no fue ante cualquier barriada que perdimos, fue ante el conjunto que fue tercero en el Mundial de Japón Corea 2002, al combinado nacional que en las eliminatorias europeas de local cayó sólo ante España, la mejor Selección del Mundo en la actualidad.

  Hasta cierto punto me alegro que la derrota se haya dado en el inicio de la etapa de preparación previa a Sudáfrica, el profesor Reinaldo Rueda tendrá mucho trabajo viendo videos, organizando y corrigiendo los errores y planeando futuros experimentos. Muchos le tiraron duro a la Bicolor tras caer ante los turcos, con justa razón, pueda ser que pecamos de defensivos, que nos vimos mal, que nuestras figuras no pesaron, pero ahora sólo porque dos o tres pensemos que tenemos equipo para clasificar a los octavos de final, ¿tiene Honduras que creerse potencia?, seamos realistas, no.

Pongamos los pies sobre la tierra, si vemos las cosas de manera objetiva, con el simple hecho que Honduras esté en el Mundial ya es ganancia, lo demás vendrá por añadidura. Pasamos 28 años sin formar parte de los 32 mejores equipos en el planeta y ahora que lo logramos, lo vamos a despedazar, no es así. A la Bicolor hay que apoyarla incondicionalmente, gane o pierda nuestra Bandera hondeará en Sudáfrica, le duela a quien le duela, este grupo de hombres merece todo nuestro respeto.

Celebremos, Honduras está en el Mundial, hay que disfrutar esa experiencia, los más jóvenes tenemos la 800x600rueda_63004b8ef1a63e997rueda_63004b8ef1a63e997oportunidad de gritar, de reir y llorar, de lamentarnos y hasta de criticar, pero con mesura, recordemos que no somos más que Brasil ni España, pero no debemos sentirnos menos, hay que luchar y ponerle “guevos”, si caemos que sea con la cabeza en alto, contra Turquía fue un tropezón, pero ¿qué?, somos los peores del mundo por eso, tampoco.

Bookmark and Share