Me uno a los miles de hondureños que están en contra de la llegada de Juan de Dios Castillo a la Selección Nacional de Honduras, no porque sea mexicano, sino porque realmente creo que no ha hecho los mé
ritos suficientes como para asumir un puesto que, a mi gusto, para estos próximos seis meses debió ser ocupado por un entrenador hondureño, llámese como se llame.
Con esta decisión, nuevamente los directivos nacionales demuestran, no sólo incapacidad de saber llevar por buen camino los destinos de la Selección Nacional, sino también que las cosas las piensan con las patas y no con la cabeza, como debería ser.
¿Qué gana Honduras con Juan de Dios Castillo?, absolutamente nada, no le aportará frescura a la Bicolor, no creo que sea capaz de darle la frescura necesaria al equipo de todos, no creo que sea el indicado para iniciar con el llamado relevo generacional del cual Honduras necesita urgentemente. No con ello quiero ser un detractor declarado y solemne de Juan de Dios Castillo, si le va bien a él, le va bien a Honduras, hasta el 31 de enero de 2011, él deberá rendir cuentas y si los resultados son positivos, bien por él y bien por Honduras, pero aún así, seguiré pensando que su llegada a la Selección de Honduras no es lo mejor para el país y que los directivos tomaron nuevamente, una muy mala decisión.
Desde que Honduras inició su andadura en la Copa del Mundo le llovieron críticas, que muy defensivo, que Rueda es un cobarde que aquí que allá, todos nos convertimos en técnicos y queríamos alineaciones distintas. Pero que va, nosotros de tácticas y parados de un equipo no sabemos nada.
Simplemente como buenos hondureños, nos dejamos llevar por las emociones, por impulsos, esos que nos hacen llorar, ilusionarnos más de la cuenta para al final terminar llorando y llenos de amargura. Lejos de que muchos coincidimos que Honduras debió arriesgar un poquito más, no debemos pasar por alto la calidad de rivales que tuvimos enfrente, aparte y siendo realistas, nos endiosamos nosotros mismos y nos creímos la mamá de los pollitos.
Pero sacando conclusiones partido por partido no todo fue malo, ante Chile perdimos por un gol de chiripa, no atacamos nunca, pero veamos esto, Noel Valladares realizó un gran partido y se consolidó como el titular, callando los millones de bocas que duramente le han criticado. El presupuesto era empatar, pero una mala jugada del destino y un descuido provocó que nos “chupara” la bruja.
Ante España el resultado fue decoroso, nadie, absolutamente nadie antes de iniciar el Mundial pensó que sólo íbamos a perder 2-0, en las calles el pesimismo imperaba en toda Honduras, “mínimo nos meten cinco”, “mejor ni nos presentemos”, pero Honduras respondió, defendió bien, mejoró mucho en relación a su primera presentación, el resultado fue decoroso, no fuimos humillados ni pasamos vergüenza.
Y que decir del último juego, una demostración que si se podía, que siendo atrevidos pudimos hacer historia, pero el rival que teníamos enfrente nos dio muchas libertades, las queni Chile ni España ofrecieron. Así que no hay que criticar, volvimos a un Mundial tras 28 largos años de espera, lo disfrutamos, no fuimos últimos y como publicó diario AS de España, “Honduras se despidió con lo que otros como Italia y Francia no tuvieron, HONOR”…
Como conclusiones podemos decir que Rueda no se equivocó, simplemente laspiezas fallaron, Amado y Pavón no brillaron, David pasó desapercibido, Espinoza dejó buena impresión, pero eso ya es pasado. Ahora hay que darle paso a las nuevas generaciones para que en Brasil 2014, Dios mediante, el “tu bandera es un lampo decielo” vuelva a escucharse en unescenario mundialista y si es con otro técnico, creo que todos estarán de acuerdo conmigo, queReinaldo Rueda, de no continuar en sucargo, deja una buena base de futbolistas y ya confirmados comoRamón Núñez, Osman Chávez, Hendry Thomas entre otros…
Honduras cumplió ¿y qué?…
Una excelente columna de opinión de Jorge Ramos, periodista de Univisión, que se encuentra en Sudáfrica cubriendo el Mundial.
He aqui sus palabras:
Es difícil de explicar a quienes no crecieron rodeados de fútbol el por qué la copa mundial en Sudáfrica nos hace perder el balance de nuestras vidas por un mes. ¨Fiebre mundialista¨ le llaman los cronistas deportivos. Para mí es, simplemente, regresar a una infancia feliz.
Crecí jugando fútbol en la calle frente a mi casa en la ciudad de México, con mis tres hermanos y vecinos, y con dos piedras como porterías. Todos los fines de semana. Todo el verano después de desayunar y hasta que el sol se metiera.
Recuerdo que el estado normal de mis rodillas eran dos enormes costras que sangraban invariablemente con el primer balonazo. No me importaba. Lo importante era driblar al oponente y meter gol mientras toreábamos irresponsablemente a los autos que pasaban.
En la escuela era igual. Asistir a clases tenía sentido sólo por el recreo para jugar futbolito.
El mejor halago que me podían dar mis compañeros era decir que había hecho una jugada o tocado el balón como Enrique Borja, el goleador mexicano más famoso de mediados de los años 60 y 70.
Hace unas semanas, cuando el trofeo de la Copa del Mundo estuvo durante unas horas en la ciudad de Miami (como parte de una gira mundial), me tomé una foto con Borja -quien ahora es un alto ejecutivo del fútbol internacional- y luego se la fui a presumir a mi hijo Nicolás de 11 años.
Desde luego que no tenía ni idea de lo que le estaba platicando. Pero me dio unas palmaditas en la espalda y me dijo: “Qué bien papá”.
El fútbol me regresa a los domingos por la tarde en casa de mi abuelo Miguel. Frente a una caja gigantesca, que era el televisor de blanco y negro, los nietos devorábamos el acostumbrado plato de chicharrón mientras veíamos el partido.
Al medio tiempo, mi abuelo nos llevaba al pequeño bar bajo las escaleras y nos servía un vasito de rompope, un licor muy suave y dulce hecho con leche. El mareo subsecuente terminaba con el pitazo final del juego y el inicio de una larga comida cuya sobremesa se extendía hasta la noche.
Estos recuerdos del fútbol en México me siguieron en mi aventura hacia el norte. Y hoy, todavía, juego fútbol los sábados por la mañana con un estusiasta grupo de ex jóvenes llenos de vendas y olorosas pomadas para el dolor.
Bueno, juego siempre y cuando no tenga que llevar a mi hijo a algún torneo con su equipo en la Florida. Nicolás, casi por ósmosis, absorbió desde niño mi pasión por el fútbol y, estoy seguro, se la transmitirá también a sus hijos.
Nicolás me está acompañando en Sudáfrica durante este mundial y, sin duda, estoy más emocionado por su compañía que por ver a los mejores jugadores del planeta.
Vivo en un país -Estados Unidos- donde el soccer es, todavía, un deporte secundario. No llena estadios como el fútbol americano, el basquetbol o el béisbol. Pero su infraestructura deportiva es tan eficiente -con buenas ligas, muchos campeonatos y enormes recursos en comparación con América Latina- que no debe sorprendernos si a mediado plazo Estados Unidos se convierte en campeón del mundo.
Sin embargo, en Estados Unidos el fútbol no se juega en la calle -como yo lo hacía en México- y sospecho que esos niños (perfectamente uniformados y que juegan con árbitro en impecables canchas verdes de pasto sintético) no se divierten tanto como lo hicimos nosotros. Nosotros jugábamos para divertirnos; ellos lo hacen para ganar.
Confieso que mis gustos futboleros están muy influenciados por el pasado. Creo que el brasileño Pelé -no Maradona, Messi, Ronaldo, Ronaldinho o Beckham- ha sido el mejor jugador de la historia y creo que el partido de la semifinal del mundial en México en 1970 entre Alemania e Italia no tiene paralelo.
Pero por eso vine a Sudáfrica y por eso veré la mayoría de los 64 partidos del mundial (y sus repeticiones por televisión en horarios innombrables): para acordarme de una época en mi vida en que nada, absolutamente nada, era más importante que el fútbol. Una época en que casi rocé el cielo.
Si bien no somos una potencia Mundial, la Selección Nacional de Honduras debe soñar con hacer y tener una participación decorosa en Sudáfrica 2010. Para lograr un sueño, primero es esencial creer que es posible, tenemos jugadores de calidad, ganas, fuerzas y gallardía, que a la larga pueden ser los ingredientes principales del éxito.
Bien lo dijo Luis Aragonés, “Honduras puede ganarle a cualquiera, fisicamente es superior a sus rivales de grupo”, palabras sabías que dan a conocer el conocimiento de nuestros hombres. Al referirse a esa fortaleza se habla de estatura, corpulencia y al mestizaje que siempre nos ha hecho más potentes que el resto…
Soy claro al decir que España no tiene rival ahora mismo en el mundo, pero porque no creer que es posible no ser goleados, porque no creer que es posible rozar un empate, porque no soñar con repetir lo de 1982, siendo cenicientas, avergonzamos a la Furía con toques de magia, sutileza y contragolpes precisos.
Acaso Honduras es menos que Chile y Suiza, no lo creo. Las fuerzas están equiparadas y para concretar la ilusión y el sueño de ganar nuestro primer partido en un Mundial y poder clasificar a la segunda ronda, primero hay que creer…
ÁNIMO HONDURAS…
Dicen que no todo lo que brilla es oro y en el caso de deportistas famosos la frase no podría quedar mejor, pues si bien es cierto que viven rodeados de glamour, placeres y lujos, su vida personal suele ser turbulenta. Más allá de que muchos futbolistas, que suelen ser vistos en noches de fiesta y por los que el tiempo en la oscuridad del alcohol ya ha dejado huella, hay nombres menos conocidos de deportistas o instituciones, pero no por ello con historias más fáciles.
Para ejemplo, el caso de Real España es el fiel reflejo de lo expresado anteriormente, un equipo que se vio sometido a un duro régimen para alcanzar la talla cero, es decir el FRACASO, lo que le impidió alcanzar el éxito adecuado en un torneo tan disparejo, que se vio sólo alimentado por ilusiones y espejismos, por culpa de algunos de sus integrantes irresponsables. ¿Nombres?, de nada sirve darlos, todos saben quienes son e incluso celebran junto a ellos, aunque ya cuando están en la cancha le reprochan su bajo rendimiento.
Pero, ¿dónde queda el profesionalismo de un jugador, si pasa de botella en botella, horas antes o después de un partido?, no digo que en Real España suceda eso, pero no es raro ver a alguno de sus integrantes, tal vez seducidos por la tentación de mujeres hermosas y fáciles en busca de una aventura, pecar de ingenuos, dejarse llevar y terminar con una “CRUDA DE MIEDO” que no les permite con libertad patear o resolver una jugada.
Divertirse no es malo, pero todo tiene su límite, a más de alguno, prefiero no dar nombres, se les ha visto salir arrastrados de las discos o siendo “bajados” por chicas “prepago” que con tal de acostarse con un futbolista, son capaces hasta de vender su alma.
No nos olvidemos del caso de Milton “Chocolate” Flores, (QDDG), uno de los mejores arqueros del fútbol hondureño, pero por una ingenuidad, estaba acompañado de una mujer, que no era su esposa, terminó siendo baleado por criminales sin escrúpulos, evitemos otra tragedia. Y así como tenemos esta historia en suelo catracho, a nivel internacional hay casos de mucho renombre, Ronaldinho, que lejos de ver celebrar sus parrandas, los aficionados de los clubes donde ha estado, lo han sacado de los bares y discotecas, porque lo quieren y no le deseen la suerte de vivir en las garras del alcohol y si nos vamos a casos extremos, la madrugada del lunes, Edwin Valero, campeón mundial de boxeo, influenciado por el efecto de las drogas y alcohol, primero mató a su esposa y horas después, se suicidó, cuando ya estaba recluido en una cárcel de Venezuela.
Muchos se preguntarán ¿porqué escribo este blog?, la respuesta es sencilla, me vale que me digan, inepto, ignorante u otras tantas boconadas, con tal de crear conciencia en nuestra gente, de hacerles entender que el éxito de hombres como Carlos Pavón o Wilmer Velásquez se basa en el cuidado personal, de su imagen y de su carrera, tanto dentro como fuera de un terreno de juego.
Los deportistas son humanos y tienen derecho a divertirse, la fama de la que gozan hoy en día es pasajera y más adelante, más temprano que tarde, pagarán caro los excesos a los que ésta los induce.
Primer examen, primera derrota. Turquía nos hizo volver a la realidad, nos bajó de la nube en la que andábamos. Debemos aprender, sacar buenas conclusiones porque al fin y al cabo era un amistoso, caímos 2-0, ¿nos dolió?, claro que sí, ¿jugamos mal?, claro que sí, ¿somos mejores que Turquía?, claro que no.
Señores no nos engañemos, no debemos alegrarnos ni criticar a la Selección Nacional por una derrota hasta cierto punto previsible, no fue ante cualquier barriada que perdimos, fue ante el conjunto que fue tercero en el Mundial de Japón Corea 2002, al combinado nacional que en las eliminatorias europeas de local cayó sólo ante España, la mejor Selección del Mundo en la actualidad.
Hasta cierto punto me alegro que la derrota se haya dado en el inicio de la etapa de preparación previa a Sudáfrica, el profesor Reinaldo Rueda tendrá mucho trabajo viendo videos, organizando y corrigiendo los errores y planeando futuros experimentos. Muchos le tiraron duro a la Bicolor tras caer ante los turcos, con justa razón, pueda ser que pecamos de defensivos, que nos vimos mal, que nuestras figuras no pesaron, pero ahora sólo porque dos o tres pensemos que tenemos equipo para clasificar a los octavos de final, ¿tiene Honduras que creerse potencia?, seamos realistas, no.
Pongamos los pies sobre la tierra, si vemos las cosas de manera objetiva, con el simple hecho que Honduras esté en el Mundial ya es ganancia, lo demás vendrá por añadidura. Pasamos 28 años sin formar parte de los 32 mejores equipos en el planeta y ahora que lo logramos, lo vamos a despedazar, no es así. A la Bicolor hay que apoyarla incondicionalmente, gane o pierda nuestra Bandera hondeará en Sudáfrica, le duela a quien le duela, este grupo de hombres merece todo nuestro respeto.
Celebremos, Honduras está en el Mundial, hay que disfrutar esa experiencia, los más jóvenes tenemos la 

oportunidad de gritar, de reir y llorar, de lamentarnos y hasta de criticar, pero con mesura, recordemos que no somos más que Brasil ni España, pero no debemos sentirnos menos, hay que luchar y ponerle “guevos”, si caemos que sea con la cabeza en alto, contra Turquía fue un tropezón, pero ¿qué?, somos los peores del mundo por eso, tampoco.
Todavía no lo puedo creer, la Selección Nacional de Honduras ni con el boleto en mano es capaz de conseguir buenos amistosos, no porque no se quiera, sino porque nuestros grandes directivos de la Fenafuth no se han puesto las pilas en buscar opciones de peso. No les extrañe que terminemos jugando de a mentiritas contra El Salvador, que aparezca Miguel Trujillo con las bolsas llenas de dólares, mientras el rendimiento y preparación de la Bicolor dejará mucho que desear.
Honduras tiene jugadores importantes en ligas importantes, entonces ¿Cuál es el motivo de tan mediocre preparación?… la respuesta nadie la sabe, quizás sólo Callejas, Ferrari u otros metiches que andan de arrimados con la Selección, cobrando grandes viáticos y dándose la vida buena con el dinero que dio la FIFA. No es que quiera ser “mala leche”, simplemente me parece injusto que mientras el técnico Reinaldo Rueda haga un plan de trabajo, con rivales pensados, con oponentes que nos den lecciones, que nos muestren nuestros defectos antes de ir a Sudáfrica, pero que directivos incapaces de negociar, de finiquitar una operación, son los responsables de la pobre preparación de nuestro equipo.
Que no les extrañe que a raíz de lo que está ocurriendo actualmente, Reinaldo Rueda decida no renovar su vinculo con la FENAFUTH y terminemos botando un buen proceso a la basura. Ya es tiempo de que los que manejan el directorio ejecutivo de la Federación se pongan a chambear y devenguen su salario, de lo contrario… ya verán la que nos espera en Sudáfrica.
Sin duda que este torneo Clausura 2010, que apenas vive sus primeras jornadas, pinta para ser uno de los mejores de los últimos años. Las razones son simples, hay técnicos agresivos, que buscan practicar buen fútbol y otros que en base a efectividad intentarán eludir el fantasma del descenso. No es raro ver por ejemplo a un Deportes Savio jugando bien y dando espectáculo, tampoco observar a Real Juventud, plagado de hombres desechados por otros clubes, siendo letal en casa, Olimpia ya va tomando forma, Primi ya da muestras de mejoría en Motagua y Real España y Marathón siguen siendo un mar de dudas en la zona defensiva, pero muestran coraje y un nivel aceptable de rendimiento, lejos de los resultados.
Parece ser que este campeonato no será de grandes o chicos, será para quien cometa menos errores y sepa capitalizar los del contrario… Pero bueno, lejos del tema futbolístico, es necesario recalcar que la afición ha decidido volver a los estadios, ya no se ven 400 personas, ahora llegan hasta siete mil hinchas, hecho que ha de tener contentos a dirigentes, pues sus arcas, han sufrido una mejoría monetaria.
Las razones por las que el público ha vuelto son claras, hay buenos partidos y tienen al alcance de la mano el poder pagar los bajos precios que los 10 clubes han decido pactar para mejorar sus ingresos, aparte de todo, el regreso de figuras como Ramón Núñez y Amado Guevara es una motivación extra. Por ahora no hay tantas preocupaciones en la Liga Nacional y sus afiliados, todo marcha bien, ojalá sigan así…
En los últimos días hemos visto como la crisis económica ha comenzado a golpear con mayor fuerza al fútbol hondureño, ni los clubes grandes se salvan. Un claro ejemplo de ello es que Marathón ha comenzado a explotar su mejor mercado, China, para poder ingresar fondos en sus arcas, claro, pensando en su bienestar, más que en el de la propia Selección Nacional. Pero, ¿Quiénes somos para criticar cuando un equipo como Marathón exporta futbolistas de alta calidad?, la respuesta, nadie.
Si bien es cierto que Honduras logró su boleto a Sudáfrica 2010 y que los representativos de la Liga Nacional se vieron beneficiados por ello, el tiempo de “vacas flacas” que atraviesa nuestra economía no da espacio para un no ante una oportunidad de ir hacer unos dolaritos en el exterior. Ese es el caso de Mauricio Sabillón y de Jerry Palacios, dos excelentes futbolistas y personas, que pensando ya en resolver su futuro, han decidido, o al menos Sabillón, en tomar vuelo a la Súper Liga China y embarcarse en una nueva aventura, que podría dejarlo sin ver acción en el mundial.
Sabillón se va a préstamo al Hangzhou Greentown, ganando buen dinero, ayudando a su equipo, pero empeñando gran parte de sus aspiraciones de seguir siendo la figura por la banda derecha del equipo de Reinaldo Rueda, quien ya lo ha advertido, “”Cualquier jugador que se vaya se expone a eso (Perder su continuidad en la Selección), pagamos el precio con Walter Martínez y todavía lo estamos queriendo recuperar”. Más claro no puede ser el profe, no quiere perder a una de sus armas, pero tampoco es el amo y señor de su vida, como para impedirle que asegura el bienestar monetario de su familia.
Seamos claros, Honduras se ha convertido en los últimos años en el país de Centroamérica que más jugadores exporta al extranjero, pero su mayor logro es haber formado un grupo de hombres, que aún militando en la Liga Nacional, Pavón, Emilio, Noel entre otros tantos, supieron responder a la tarea y por momentos nos hicieron olvidar a los grandes legionarios, pero ese fenómeno de exilio futbolístico tiene o puede tener sus consecuencias, sino, que le pregunten a Emil Martínez, que con todo su talento, por mucho tiempo dejó de vestir la casaca catracha.
Lo repito, Rueda fue claro, ahora sólo nos queda rogar que Sabillón tenga suerte y que se adapte rápido y que mantenga su nivel, porque de lo contrario, tendrá que decidir entre hacer dinero o ir al mundial.
La dinámica del fútbol no cambia y en Sudáfrica 2010 las tendencias se van a seguir manteniendo. Un mundial es una competencia donde sobrevive el más fuerte, Argentina, Brasil, Alemania y ahora España, son eternos candidatos a ser campeones del mundo.
Hay que ser claros, la suerte no nos sonrió del todo en el sorteo de grupos, pero pudo ser peor… A últimas instancias imaginemos que estaríamos pensando si lejos de ser Suiza la elegida, Portugal hubiera recalado en el grupo H, ufff, ni me lo imagino, el sector es difícil, España es la mejor selección del mundo, compuesta por figuras de mucha calidad, Xavi, Torres, Iniesta, los suizos pues, una incógnita, tiene buenos jugadores, pero n muy reconocidos y de Chile que podemos decir, Bielsa ha cambiado su forma de ver el fútbol y ser seundos de Sudámerica no es poca cosa, pero dejemos de hablar de los rivales, vamos al grano.
¿Porqué no soñar con la clasificación a la segunda ronda?, algunos dirán que es algo descabellado, pero para otros, entre los que me incluyo, es muy fáctible. Dejemos a un lado a los españoles, nuestros verdaderos enemigos, futbolisticamente hablando serán Suiza y Chile. ¿Les podemos ganar?, sí, ¿Qué hacer para ganar?, trabajar, luchar y ponernos vivos, porque si no, nos lleva Judas.
Nadie, ni siquiera el desprecio y la poca entereza de los comentarios de la prensa internacional deben quitarnos el sueño, que somos los más débiles, nadie puede afirmarlo, un mundial es otra cosa, que tenemos carencias, es cierto, pero quién en el mundial no las tendrá, esto es una competencia corta, donde todo puede pasar, no nos olvidemos que históricamente Honduras siempre que va a un evento como víctima se crece, no digo que seremos campeones del mundo, pero pasar a la segunda ronda sería un logro único e inigualable, otro regalo de Dios para nuestro pueblo.
Elevemos plegarias al cielo, que el divino creador nos guíe y que la mano del profesor Rueda y la entrega de los muchachos, nos den otra satisfacción… ¡Queremos soñar, nadie nos puede quitar ese derecho!.